lunes, 20 de julio de 2009

¿Que es elarte?

O mejor dicho ¿que es el arte?.

De según como se mire... , de cualquier manera y tratando de establecerme en una posición adhiero al pensamiento de Sergio Bressky, titiritero profesional. Parte de la entrevista realizada por El Colectivo la transcribo acá:

-¿Por qué los títeres siguen siendo considerados un rubro del arte sólo para chicos (y muy chicos)?

- Bueno, supongo que esto tiene que ver con una evolución histórica, de contexto. En realidad los títeres nacieron allá por Asia hace cientos de años, ligados a temáticas religiosas (en Occidente la palabra marioneta proviene de “María”) y se trataba de representaciones para adultos. En Japón, por ejemplo, el Bunraku – un tipo de marioneta manejada por tres personas- presentaba creaciones dirigidas a la burguesía de Osaka…eran relatos feudales. Paralelamente a eso surgieron movimientos de títeres callejeros, más populares y contestatarios, que a menudo eran echados a patadas por denunciar al régimen. Es decir que en un principio, y durante mucho tiempo, los títeres se ocuparon casi exclusivamente de temas de adultos.

-¿Y a pesar de todo ese trabajo se sigue considerando a los títeres como un “arte menor” dentro del teatro?

- Yo creo que sí. Ahora se está tratando de darle otra dimensión. Pero en realidad esto del arte menor me parece que siempre pasó más por cuestiones económicas, políticas o coyunturales.

(...)Convengamos que de todas formas el arte es uno. No es mayor ni menor, y todo depende del oficio con que se haga y de lo que se logre transmitir con eso. Manipular un títere requiere de tanto oficio y horas de estudio como tocar el piano o cualquier otro instrumento.

(...) hay una fuerte invitación al juego…algo del “dale que vos sos Tal y yo soy Tal” de cuando éramos chicos.

El títere y los objetos son muchas veces parte de lo cotidiano, pero sacados de su contexto empiezan a simbolizar y entran en ese territorio sensible del hombre que es el arte.


Claro que mis trabajos no son títeres pero si creo que forman parte de ese universo sensible del que habla Bressky y por lo tanto entran al mundo simbólico del hombre.


Gracias a las fotos de Valentina Tamaño puedo reforzar la idea de que la mirada y la interacción del espectador con el objeto muchas veces adquiere un valor y un simbolismo que es difícil de establecer por determinadas normas o códigos de la sociedad.

Por ejemplo este comentario: - ¿No te parece que estas un poco grande para estas cosas?- le dice un padre a su hijo, al comentar que le gusta tal muñeco.
¿Como se puede establecer que objetos están dirigido exclusivamente a los más chicos y cuales a los adultos?
Algo parecido sucede cuando un adulto mira los muñecos y manifiesta que le gustan, pero comenta que lamenta no tener a algún chico a quien regalárselo.



Sin duda que la sociedad tiende a fijar costumbres y normas pero El Magma de la sociedad, del que hablaba el amigo Castoriadis, y en donde se encuentran las expresiones artísticas; tienden a evitar ese endurecimiento y propone contantes renovaciones...

...por suerte.

Fotos: Valentina Tamaño.


domingo, 21 de junio de 2009

El gordo

Quería hacer un gato rechoncho. La idea daba vueltas en mi cabeza y me puse a dibujar.

Este último boceto es el que más me convenció para llevarlo a la tela.




y por cierto, me gusta el trabajo terminado.


Primero imaginarlo, luego dibujarlo y por último alcanzar las expectativas puestas en el muñeco (cortar y coser, luego el relleno y finalmente los detalles) es algo difícil de explicar pero sinceramente muy gratificante.

miércoles, 17 de junio de 2009

La espera



Retomo la imagen del perro.
Busco una figura que espera, paciente, que caiga un hueso o algo.


Intento varios dibujos y la prueba en la tela, siempre manteniendo la simplificación de las formas. Sin resultados.





Termina por cansarme y abandono la idea.
Teniendo que presentar trabajos para la facultad me inclino por continuar una de las ideas que me llevo a hacer esto de los muñecos, la manera en que se muestran al público y que se dice con lo que se ofrece, acentuando mi mirada en la caja.
Para eso intento hacer un perro, lo dibujo directamente en la tela, corte y costura; luego lo pinto. Armo la caja y la lleno de colores y queda... casi terminada ( aclaro que no soy diseñador, estudio plástica, no se si se entiende).

Todo esto viene a cuento porque de esa experiencia vino aquello que estaba buscando hace tiempo.








Nota: la cajita feliz viene con un champú.

jueves, 28 de mayo de 2009

Sapos, ranas y otros bichos

Me faltaba mostrar mis trabajos sobre estos bichos, vengo haciéndolos desde que comenzó todo esto, con ellos es donde más pude experimentar la combinación de colores, jugar con telas que van desde el amarillo hasta el violeta pasando por el rojo y naranja junto con telas estampadas es algo que el diseño y color están más unidos.


Los bocetos fueron pocos ya que el contacto con la tela es la que disparaba las ideas y muchos fueron hechos de forma mas experimental que con moldes y medidas, de cualquier forma siempre viene alguna idea y trato de plasmarla en el papel.



Otra de las razones por la que me interesaba hacerlos es para darles una marcada expresión, los ojos saltones y la boca amplia dan esa posibilidad.







Y así salen y salen, es de lo más buscado por estos lares y paradójicamente creo que están lejos de extinguirse.